viernes, 28 de febrero de 2014

FANB debe pronunciarse sobre nacionalidad de Maduro



El país se encabronó de tal forma que es imperativo buscar una solución y quizá la mejor − pensando imparcial y desapasionadamente− es prescindir de Nicolás Maduro en la presidencia de la República. La vía es sencilla porque se trata de un mandato de la Constitución: El Presidente de la República debe ser venezolano y no lo es.

La nación está mal y empeorará. No es dable esperar las elecciones presidenciales de diciembre de 2019 para cambiar el rumbo. Si el Gobierno no quiere ver que la oposición es mayoría, por lo menos debe ver que es la mitad, para que sumado a los hechos sangrientos que estamos viviendo quepa la idea de pensar en soluciones para encaminar al país.

No se trata de los llamados al golpe, sino de poner los pies en la tierra, sopesar los hechos y sus fundamentos, siempre con la premisa de que Venezuela no puede continuar como está y que es imperativo cambiar a toda velocidad su rumbo de explosión.

La columna vertebral de Venezuela siempre ha sido su Fuerza Armada. Basta tal premisa para reafirmar su misión de salvadora de la patria a través de sus opiniones ajustadas a la Constitución. No es concebible una Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) muda, indiferente a lo que estamos viviendo, pues le corresponde garantizar la independencia y soberanía de la nación, y la defensa nacional incluye garantizar la libertad de la República y de sus ciudadanos, así como la estabilidad de las instituciones democráticas. El mandato de “cooperación en el mantenimiento del orden interno” abarca detectar las causas del desorden y cooperar en la búsqueda de las soluciones.

La FANB sustenta su estructura en una estricta jerarquización que conforma una pirámide con una cadena de mando, con inclusión del Comandante en Jefe. El pilar de la obediencia y subordinación de la FANB no la obliga a tener un Comandante en Jefe extranjero (Maduro no es nacional ni ciudadano), sino, por el contrario, es imperativo categórico asegurar el cumplimiento de la Constitución, cuyo acatamiento estará siempre por encima de cualquier otro deber.

Con la fuerza de la verdad acerca de la condición de extranjero de Maduro, la oposición y el Psuv deben coincidir en tal apotegma. ¿O es que dejamos de ser venezolanos? El miedo de éste para prescindir de Maduro nace de dos fuentes: una, la de quienes piensan que removerlo los debilitaría interna y externamente frente a la oposición e internacionalmente; otra, el temor a las represalias cubanas y a ser catalogado de traidor a la revolución, cuyos códigos − dicen − están por encima de la Constitución de Venezuela.

Las divergencias de la oposición surgieron porque existe un lado que no quiere convivir con el gobierno de Maduro, que no admite que la MUD sea complaciente o insignificante ante los desmanes del Consejo Nacional Electoral, y que no considera “irrelevante” la nacionalidad del jefe del Poder Ejecutivo.

Es ineludible buscar una solución ajustada a la Constitución, destinada a cambiar al Presidente de la República, no al gobierno o al régimen, pues no se trata de “tirar una parada”, ni de “salir como sea”, sino de buscar la salida constitucional − de fácil ejecución para todos, Gobierno, Psuv, FANB y oposición − por estar afectados los venezolanos y particularmente la FANB.

No se trata, pues, de aventuras golpistas ni de plan conectado con el pasado 12 de febrero, ni con los hechos de abril de 2002, sino que se persigue, en primer lugar, que la FAN sea consciente de que su Comandante en Jefe no es venezolano, y que tal realidad no permite convalidaciones ni soslayos o premeditadas indiferencias que a todas luces rayan en la traición a la patria.

La tesis chavista de que el país no puede volver al pasado no es pertinente, porque Venezuela cambió, al punto de que si algo tiene claro el pueblo es que la sociedad civil no quiere el pasado ni el atroz presente. Ya no se trata de partidos o ideologías, sino de que no queremos inseguridad, inflación, desabastecimiento ni injerencia extranjera. La sociedad civil pasó por encima de los partidos e ideologías, y no tiene nada que ver con el pasado punto fijista, ni con el Psuv ni con la MUD. El movimiento popular se fortaleció, el poder social se expandió y los problemas del país exigen una dinámica distinta.

Si los Poderes actuales se consideran democráticos y constitucionales ¿Por qué no se pronuncian sobre la nacionalidad de Maduro? ¿Por qué el Tribunal Supremo de Justicia y la FANB mantienen silencio? En ninguna parte del mundo ocurriría esto. ¿Existe acaso hoy mayor violación a la Constitución que permitir que un extranjero sea presidente de la Republica?

Por cuanto fue intencional la omisión del Tribunal Supremo de Justicia sobre la nacionalidad del señor Maduro; y en virtud de que al Presidente de la República corresponde el uso del uniforme e insignias de Comandante en Jefe de la FANB, cuyo uso pretende Maduro, es imperioso que la institución militar, con la base legal (Ley Orgánica de Identificación) de que Maduro no tiene partida de nacimiento venezolana − porque no nació en Venezuela − y de que, por lo tanto, no podía obtener la cédula de identidad venezolana Nº 5. 892.464, en síntesis, que Maduro no es venezolano, haga pública su convicción de que la comanda un extranjero.

El Tribunal Supremo de Justicia debe decretar la destitución de Maduro, encargar al Vicepresidente Ejecutivo de la Presidencia de la República (porque la falta absoluta se produce dentro de los primeros cuatro años del período) para que convoque la nueva elección presidencial como lo pauta el artículo 233 de la Constitución.
@NRamirezTorres

martes, 18 de febrero de 2014

La salida



Nelson Ramírez Torres
ND
 
Dónde nació Maduro? Fue la pregunta que el periodista Félix Guillermo (programa A Mano Limpia, Americateve) recién hizo al abogado Raymond Orta, quien respondió: “… existe un acta venezolana de nacimiento de Nicolás Maduro”.

Esa misma acta fue la que Tibisay Lucena, presidenta del CNE, exhibió, el 10 de octubre de 2013 (Vladimir a la 1, con Vladimir Villegas), para afirmar que Maduro nació en Caracas. Dos días después, Orta dijo (EUTV, con Nitu Pérez), que la había conseguido en la parroquia La Candelaria de Caracas.

Orta no detectó que esa partida es falsa, y que carece de autenticidad porque no cumple las formalidades que ordena el Código Civil. Su afirmación “existe un acta venezolana de nacimiento de Nicolás Maduro”, confundió a muchas personas, haciéndolas creer a que es venezolano, lo cual no es cierto. Veamos por qué:

1. Carece del sello del Concejo Municipal del Distrito Federal, que ordena estampar en cada acta del libro el artículo 447.3.

2. La página del acta carece del número del folio, como lo ordena el artículo 447.4 del Código Civil.

3. En el acta aparece que Maduro fue ”presentado” dos años y cuatro días después de nacido, lo cual está prohibido, en virtud de que el Código Civil ordenaba que la presentación del niño debía hacerse dentro de los veinte días después del nacimiento (ahora por ley orgánica son 90 días). Orta dijo que probablemente la procuraduría de menores había intervenido para ordenar la presentación extemporánea.

Esto corrobora la falsedad del acta porque, en la época, las procuradurías de menores no tenían atribución para ordenar tales presentaciones. Ni siquiera consta cuál procuraduría supuestamente intervino.

4. La anomalía en el renglón 26 del acta, por amuñuñar palabras, también revela su falsedad, porque la frase “Esta presentación fue ordenada por el procurador de menores”, que comienza en el renglón 25, termina en el extremo izquierdo del renglón 26, y luego, no obstante que finaliza con un punto, en lugar de tener el punto y aparte, le colocaron en el extremo derecho del mismo renglón la frase “El jefe civil”. En lugar de usar el renglón 27 para colocar “El Presentante”, ésta frase la subieron casi pisando el renglón 26.

5. Apretujar las palabras en el renglón 26 indica que el falsificador material, si, en efecto, la firma es del jefe civil, abusó de una hoja firmada en blanco por dicho funcionario, y supondría que del libro del que Orta tomó la fotografía de la partida de nacimiento, fue arrancada otra partida para intercalar la de Maduro

6. La falsedad también se infiere del hecho de no haber enviado la jefatura de La Candelaria a la de Santa Rosalía (urbanización Los Chaguaramos), copia de la partida, lo cual ordena el artículo 470 del Código Civil, porque ésta era la del domicilio de los padres.

7. Si Maduro nació el 23 de noviembre de 1963, su nacimiento debió registrarse dentro de los 20 días siguientes, es decir, en el libro de noviembre o diciembre. El artículo 453 del Código Civil ordena que “Si después de cerrados los libros, el Jefe Civil recibe partidas que debían insertarse en ellos, hará la inserción en los libros nuevos; y avisará inmediatamente al Juez de Primera Instancia, a quien enviará en la misma oportunidad la partida que sirvió de original”. Pues bien, al usar supuestamente el libro de 1964, el Jefe Civil no cumplió este artículo, lo cual corrobora que el documento es falso

8. En agosto de 2013, desde Roma, Maduro afirmó que nació en Los Chaguaramos. El gobernador Vielma Mora dijo que Maduro nació en El Palotal, estado Táchira; y Elías Jaua que el nacimiento de Maduro ocurrió en la parroquia El Valle, en Caracas.

9. Hay un indicio elocuente para ver la falsedad del acta: el hecho de que Maduro no la ha invocado, y ni siquiera mencionado. Si el acta no fuese falsificada, Maduro la hubiese usado y agradecido a Orta por el hallazgo. Hubiéramos escuchado ¡Por fin apareció mi partida de nacimiento! Maduro fue bien aconsejado para no usar un documento falso.

10. Es más que suficiente el hecho de que nadie, ni siquiera Maduro, haya probado que nació en Venezuela. No es como dijo un dislocado diputado de AD, que nadie ha probado que Maduro sea colombiano, sino que es éste quien debe probar ser venezolano.

Jurídicamente, el problema de la nacionalidad del Presidente de la República es de lesa patria, tanto en el ámbito de la Constitución como en el del Código Penal, como en lo militar, pues se pone en peligro la seguridad interior y exterior de la nación, entre otras razones, por el quebranto de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (LOFANB), que exige a los oficiales de comando la nacionalidad venezolana por nacimiento, mientras que al Comandante en Jefe la Constitución impone las condiciones de ser venezolano por nacimiento y no tener doble nacionalidad.

Olvidando la Constitución por un momento, si conforme con la LOFANB Maduro no puede ser oficial de comando porque no es venezolano por nacimiento, obviamente tampoco puede ocupar el cargo de Comandante en Jefe.

Por no ser Maduro venezolano, el Tribunal Supremo de Justicia debe removerlo y designar provisoriamente como presidente de la república al Vicepresidente Ejecutivo, quien deberá convocar la nueva elección presidencial. ¡Esta es la salida!

@NRamirezTorres

miércoles, 8 de enero de 2014

La identificación de Maduro



El artículo 13 de la Ley Orgánica de Identificación dice que “El Estado otorgará a los venezolanos por nacimiento la cédula de identidad con la sola presentación de la partida de nacimiento”. Esto significa que si alguien no tiene dicha partida, la única vía para obtener la cédula de identidad es mediante una sentencia emanada del juez de primera instancia en lo civil.

Por ello, el artículo 15 de esa Ley ordena que “Cuando la nacionalidad venezolana por nacimiento no pudiere acreditarse con la partida de nacimiento, la cédula de identidad se otorgará con la presentación de la sentencia definitivamente firme del tribunal competente que supla dicho documento, previa inserción en los Registros respectivos”.

El artículo 14 eiusdem estipula que ”Con los documentos requeridos y presentados para la obtención de la cédula de identidad, el Ministerio del Interior y Justicia formará un expediente, a los fines de garantizar la veracidad y unificación de la información relativa a la identificación de los ciudadanos…”.

¿Dónde está la partida de nacimiento de Maduro? ¿Existe una sentencia que le permita a él portar una cédula de identidad venezolana? ¿Dónde está el expediente de Maduro? La respuesta es ¡No existen! La certeza es irrefragable: no es venezolano. No es, como erradamente dicen algunos, que Maduro tiene doble nacionalidad, una de ellas la venezolana, sino que no es venezolano, ni por sus padres ni por haber nacido en Venezuela, es decir, desde todos los puntos de vista, no es venezolano. Como era de esperarse, el SAIME no tiene unificación ni veracidad ni soporte alguno con los datos de Maduro.

Acerca de obtener fraudulentamente los documentos inherentes a la identificación de los venezolanos, el artículo 47 de la misma ley prevé que “La persona que obtenga la partida de nacimiento, cédula de identidad o pasaporte, mediante el suministro de datos falsos o mediante la presentación de documentos de otra persona, atribuyéndose una identidad o nacionalidad distinta a la verdadera, será penada con prisión de quince a treinta meses”.

Nicolás Maduro Moros obtuvo ilegalmente la cédula de identidad venezolana número 5.892.464 porque: 1) No nació en Venezuela. 2) la obtuvo sin presentar la partida de nacimiento venezolana (No la tiene), lo cual es un requisito legal esencial para obtenerla.

Por lograrla ilícitamente, su cédula de identidad es nula absolutamente, como si no existiera; y, en consecuencia, Maduro es un indocumentado.

Así como la cédula de identidad de Maduro es nula, también lo son su pasaporte y su licencia de conducir vehículos, y sus obtenciones fueron, son y serán ilegales porque carecen del primer eslabón base de la cadena, es decir, la partida de nacimiento.

Con la cédula de identidad “chimba” Maduro se atribuyó la falsa cualidad de venezolano para engañar no solo al Consejo Nacional Electoral –tanto por aceptar su postulación al cargo de presidente de la República, como por proclamarlo–, sino también a la Asamblea Nacional para posesionarlo del cargo al tomarle el juramento que Maduro comenzó a violar desde ese momento.

Otras preceptivas que fueron transgredidas por el CNE, por la Asamblea Nacional (AN) y por Maduro, son las de la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía. Veamos por qué:

1) El artículo 4.3 se refiere a “el instrumento mediante el cual se reconoce que el venezolano por nacimiento no ha adquirido otra nacionalidad”, y lo denomina “Certificado de Nacionalidad Venezolana”. Los postulados a la Presidencia de la República estaban obligados a consignar ese certificado y Maduro no lo hizo, como tampoco los otros aspirantes. El CNE y la AN están obligados a exigirlo.

2) El artículo 17 eiusdem establece que “El certificado de nacionalidad por nacimiento se otorgará a solicitud de parte interesada, conforme con el procedimiento previsto en esta Ley y sólo a los efectos del ejercicio de aquellos cargos que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela reserva a los venezolanos por nacimiento sin otra nacionalidad”.

3) El artículo 19 de la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía ordena que “Para la obtención del certificado de nacionalidad venezolana por nacimiento, la persona interesada debe presentar una solicitud motivada acompañada del original y la copia de la cédula de identidad, copia certificada de la partida de nacimiento y los demás documentos que establezca el Reglamento de esta Ley. El funcionario que reciba la documentación dejará constancia de que la copia de la cédula de identidad es una copia fiel y exacta de su original, la cual devolverá en el mismo acto al interesado”.

Por lo expuesto, podemos decir, sin duda, que estos dos hechos y la conclusión son incontestables: el primero, que Maduro no nació en Venezuela; el segundo, que jamás tuvo partida de nacimiento venezolana. La conclusión es que era imposible para Maduro obtener tanto la cédula de identidad número 5.892.464, como el certificado de nacionalidad por nacimiento.

La envergadura del caos venezolano es tal que permite que un extranjero ejerza el cargo más importante, obviamente sin autoridad moral ni jurídica, sino a cambio de un amarre que tiende el liderazgo militar local, y otro el régimen castrista, gracias a los que Maduro dijo hace tres meses: “De aquí no me saca nadie ni nada”.

@NRamirezTorres

jueves, 2 de enero de 2014

El talón de Aquiles de Maduro



Desde noviembre pasado, Nicolás Maduro retomó el tema de su nacionalidad. Lo de su partida de nacimiento había perdido fuerza en la opinión pública, especialmente porque Ramón Guillermo Aveledo, secretario de la MUD, dijo que es “irrelevante”. El asunto readquirió vigencia por boca de Maduro, comenzando el 5 de noviembre en el programa con Vladimir Villegas; continuando el 17 de diciembre, desde el Panteón Nacional; y el 18 de diciembre en la reunión con los alcaldes y gobernadores. Sin duda, lo que más preocupa a Maduro es no ser venezolano. Por ello, despliega la estrategia buscando superar el trance.

Daniel Ceballos, alcalde de San Cristóbal, en esa reunión dijo:

“Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos y en armonía. Hay que darle gracias a Dios porque estamos aquí hoy, unidos, hablando de cara al país, y esperando que aquí se pueda construir, a partir de los hechos y no que se quede en las palabras y en los medios, sino que se vaya a los resultados que están esperando todos los que colocaron sus grandes aspiraciones y anhelos en nosotros… (omissis)

También represento a una ciudad, capital de una frontera, que necesita atención inmediata. Vivimos en el atropello, en los controles, en la discriminación; se nos raciona el combustible, se nos racionan las compras. Tenemos que presentar la cédula, la partida d nacimiento, un recibo de luz y no sé cuántos documentos para poder hacer una compra. Se nos limitan nuestros derechos civiles, nuestros derechos económicos; se nos limita el derecho a progresar en la frontera venezolana, en el estado Táchira. No existe una relación de integración. Se promueve la xenofobia con el vecino país Colombia, y todo esto ocurre con la mirada complaciente de muchos de los que están en el Gobierno.
Los que estamos aquí estamos también para ser defensores de ese pueblo tachirense, y vamos a luchar para que se acabe esa humillación, ese apartheid que tenemos en el Táchira. Esa discriminación. Que se revisen las políticas que están dándose desde el gobierno nacional en el estado Táchira, porque estamos siendo muy afectados por esas políticas equivocadas… “.

Ceballos comenzó el discurso invocando a Dios y a la unidad de los hermanos. ¿Acaso dijo algo que pudiera ofender a Maduro? No. Simplemente se refirió a los problemas que aquejan a su municipio. Denunció que en su jurisdicción las autoridades nacionales de Venezuela no auspician la integración entre los dos países, sino que, por el contrario, promueven la xenofobia contra Colombia. Cuando Ceballos contó lo de las partidas de nacimiento no fue para molestar a Maduro, simplemente narró la verdad. Veamos:

Maduro: “Bueno, bastante polémica esta intervención de usted alcalde de San Cristóbal. Si me buscó me encontró. ¿Oyó? Déjeme decirle. ¿Xenofobia con Colombia? La de ustedes que me acusaron a mí que había nacido en Colombia. Y lo mantienen todavía. Amor es el que tenemos por Colombia y por los colombianos, ¿oyó? Amor profundo.

Hubiera estado orgulloso de nacer (sic) en Cúcuta, en Bogotá y en donde sea. Nací en Caracas, ¿oyó? Y bastante anticolombianismo se propagó y se sigue propagando. De manera irresponsable, ¿oyó? Porque el pueblo colombiano es un pueblo hermano, profundamente hermano. Somos hijos del mismo padre. El comandante Chávez, si una de las cosas que lo distinguirá por siempre la historia, es que reivindicó la historia grande de Colombia y reivindicó al pueblo colombiano…

Busquemos puntos de respeto, racionales, racionales (2 veces). Aquí no se discrimina, ¿Xenofobia con Colombia? La de ustedes que me acusaron a mí que había nacido en Colombia. Nosotros le garantizamos, ahora, el combate que tenemos en la frontera es muy duro, sobre todo en el Táchira contra bandas violentas ilegales que no tienen su origen en Venezuela. Contrabando pero, es una guerra brutal para garantizarle en el Táchira, en el Zulia, en toda la frontera, la comida y los servicios a la gente. Tremenda guerra es. Es una guerra. Creé un Unidad Militar Especial, y allá tenemos 1500 hombres y mujeres dedicados especialmente a perseguir el contrabando…”.

En ningún momento Ceballos fue irrespetuoso con Maduro. Su exposición fue seria y objetiva. El alcalde no tenía intenciones de polemizar. ¿Será que Maduro no entendió el discurso? ¿O sí lo entendió, pero intencionalmente lo tergiversó para aprovechar defenderse de su condición de extranjero? ¿Por qué Maduro reaccionó desproporcionadamente? En este link se puede apreciar que se salió de sus casillas http://youtu.be/Wi_1UBDbOAg

En cambio, es evidente que Maduro fue irrespetuoso con el alcalde, porque: 1) se dirigió a él en tono amenazante. 2) Dijo “si me buscó, me encontró”. 3) Despectivamente, preguntó cuatro veces “¿oyó?”. 4) “La de ustedes (xenofobia) que me acusaron mí que había nacido en Colombia. Y lo mantienen todavía”.

Maduro se confundió o buscó enredar, pues, en primer lugar, Ceballos no lo acusó de haber nacido en Colombia. En segundo término, si eso fuese cierto, no tiene relación con la xenofobia, vale decir, afirmar que Maduro ─ en el supuesto negado de que Ceballos lo hubiese dicho─ no puede ser presidente de Venezuela porque es colombiano no entraña xenofobia hacia Colombia. Lo que Ceballos dijo fue que desde el gobierno de Venezuela se promueve la xenofobia contra Colombia.

Maduro olvidó que era el anfitrión y que por ello estaba obligado a guardar la compostura y a ser tolerante. Empero, se irritó cuando el alcalde dijo: “Tenemos que presentar la cédula, la partida de nacimiento”. Y es la verdad de lo que está ocurriendo en la frontera porque las fuerzas militares para identificar a los pobladores, y ante tantas falsificaciones de las cédulas de identidad venezolanas están exigiendo presentar la partida de nacimiento para corroborar los datos. Según Ceballos, allá hacen la vida imposible a los venezolanos.

Maduro no solo fue arbitrario con Ceballos, sino también el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón G. Aveledo, tanto por omitir el incidente como por su proclividad a tergiversar la verdad al escribir que “Allí no hubo monólogo ni maltrato por parte del anfitrión”. (El Nuevo País 23-12-13); e igualmente injusto por tapar la verdad con la nacionalidad de Maduro al afirmar que “es irrelevante”, como si fuese negociable la supremacía de la Constitución, que ordena que el presidente de Venezuela sea venezolano.

Es cierto que la Unidad es más necesaria que nunca. Pero la conducta de Aveledo es inaceptable, tanto por omitir lo de Ceballos como por no explicar por qué la nacionalidad de Maduro es “irrelevante”. Gente cercana a Teodoro Petkoff comentó en privado que con esa “irrelevancia” se busca evitar un golpe militar, porque los uniformados son los más reacios o sensibles a ser comandados por un extranjero. En esta línea, Henrique Capriles Radonski dijo: “No deseo que el reventón del chavismo provoque un golpe militar… No quiero una salida que sea por un golpe”. (ABC. es. 23-12-13). Petkoff y Aveledo asesoran mal a Capriles. Acertadamente, Rafael Poleo escribió en Twitter (24-12-13) que “La Oposición no debe caer en el chantaje de la amenaza de una intervención militar”.

Es falaz pensar que en Venezuela, por ser Maduro extranjero, pueda haber un golpe de Estado. Otra cosa es el cumplimiento de la Constitución para reparar el orden infringido. Dios conduce las casualidades y los cursos naturales de las aguas. Nadie debe interponerse a cambiar el rumbo espontáneo de la cosas. Cuando la naturaleza quiere, se impone.

Lo de “Tenemos que presentar la cédula, la partida de nacimiento”, sacó de sus casillas a Maduro. No ser venezolano es su vórtice. Aquiles era invulnerable en todo su cuerpo, salvo en su talón. La nacionalidad colombiana de Maduro es su talón de Aquiles.

@NRamirezTorres

martes, 17 de diciembre de 2013

Maduro confesó nuevamente no ser venezolano

Nelson Ramírez Torres
ND
El 5 de diciembre de 2013, Vladimir Villegas (VV) entrevistó por Globovisión a Nicolás Maduro Moros (NM). Entre otros temas, abordaron este:

“VV: Vamos a hacer una pausa, al retorno los temas que han estado también en el tapete con respecto a dos materias, una la supuesta ilegitimidad de Nicolás Maduro por no haber ganado las elecciones del 14 de abril, y la supuesta nacionalidad colombiana del presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

VV: Presidente Nicolás Maduro ¿por qué ha dejado correr toda esa ola de rumores sobre su presunta nacionalidad colombiana? ¿Por qué razón no se le dio una respuesta desde el comienzo a esto?

NM: “Porque me parece que es entrar en la dinámica pues, tú tergiversas mi vida personal, te metes con mi familia, buscas provocar mis sentimientos, buscas mi ira y te respondo. Después tú me respondes peor y entramos en la dinámica del odio, de la estrategia de guerra de perros, que llaman, que nos quieren meter los poderosos del mundo. Y me parece algo escatológico realmente. Las intenciones de quienes han dirigido desde Miami y han financiado esta campaña, que ha caído en el vacío totalmente, porque han tratado de estimular, como yo le decía al Presidente Santos el 18 de abril en Lima y después varias veces en otras reuniones, le decía al Presidente Santos: fíjese usted Presidente, cómo han tratado de estimular, la misma oligarquía que odió a Colombia, que odió a Bolívar y que luego cultivó el odio del pueblo venezolano, estimuló el odio del pueblo venezolano contra el pueblo colombiano para separarnos, es la misma que hoy hace una campaña –le dije yo al Presidente Santos- para decir: Maduro es colombiano, ¡sucio, perro colombiano, vete de aquí, perro! Como gritaban algunos de ellos en unas manifestaciones que hicieron por ahí los autoconvocados ¡perro, sucio, colombiano! Me daba lástima, me da tristeza porque el pueblo colombiano es nuestro pueblo hermano. Y nosotros en todo caso, por Bolívar y la historia grande que tenemos, la historia de un pasado extraordinario, libertario, cuando nació Venezuela nació como Colombia, nació en Angostura, en el Congreso de Angostura se fundó Colombia y Chávez reivindicó la historia grande de nuestros pueblos hermanos y reivindicó el amor al pueblo colombiano y lo trajo a nuestra historia presente para que ésta gente utilizara una campaña realmente burda, sucia, que se cayó, bueno, como se tenía que caer pues. ¿Cómo iban a cambiar mi propia historia, Dios santo? O sea, son tan fascistas, tan locos que pretendían cambiar mi propia historia ¿para qué? Para lograr lo que no han logrado con golpes, con votos, en elecciones, para lograr lo que no han logrado por otras vías, que era sacar a Nicolás Maduro de la Presidencia de la República a donde lo trajo el pueblo de Venezuela, ¡por favor! Realmente creo que fue algo muy bajo. Y prácticamente todos los dirigentes de la llamada MUD incurrieron en esa bajeza, prácticamente. Yo desde mi corazón los perdono, desde mi corazón de cristiano, los perdono, listo. Ojalá rectifiquen”.

1) Ni en esa entrevista ni antes Maduro ha exhibido la partida de nacimiento venezolana ni ha explicado detalles de dónde nació. Villegas preguntó: ¿Por qué razón no se le dio una respuesta desde el comienzo a esto? Maduro no respondió ni cuando comenzó a dudarse su nacionalidad ni después de que varios venezolanos precisaron 100% que no es venezolano.

2) En lugar de responder, Maduro se fue por las ramas, no dijo dónde nació ni en cuál clínica; no indicó el nombre del médico partero, es decir, no aportó ningún dato que permita colegir que nació en Venezuela ni nada que permita sospechar que nació en Caracas. Igual que en oportunidades anteriores, respondió con incoherencias propias de quien no tiene respuesta.

3) Maduro descartó, sabiendo que es falsa, referirse a la partida de nacimiento que la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, exhibió a Villegas, por Globovisión, en octubre de 2013 http://www.el-nacional.com/politica/Lucena-presento-nacimiento-Maduro entrevista_0_279572168.html afirmando que era la de Nicolás Maduro, acta que también invocó el abogado Raymond Orta http://www.eluniversal.com/tv/131025/raymond-orta-madre-de-maduro-es-originaria-de-cucuta#comments ¡Lucena y Orta exhibieron el documento público falsificado, y la MUD todavía no se ha pronunciado!

Esa acta falsa sirvió, poco antes de las elecciones del 8D, para que algunos de quienes exigían la prueba de la nacionalidad de Maduro depusieran sus argumentos. El ardid fue explicado, el 5 de noviembre, en este artículo http://www.noticierodigital.com/2013/11/la-partida-de-nacimiento-es-falsa/

4) El artificio retórico de Maduro es evidente porque se desvió a un área impertinente como lo es la de “tú tergiversas mi vida personal, te metes con mi familia, buscas provocar mis sentimientos, buscas mi ira y te respondo. Después tú me respondes peor y entramos en la dinámica del odio”, con lo cual no hizo sino usar la falacia del temor (ad baculum) con amenazas implícitas a quienes sostienen que no es venezolano. ¿Qué se está tergiversando? ¿Quién es el que quiere tergiversar o tapar la verdad?

5) Maduro dice que se trató de una campaña que cayó en el vacío totalmente. Y la verdad es que se evidenció la insensatez o negligencia de algunos ductores de la MUD cuando declararon que el tema de la nacionalidad del presidente de la República “es irrelevante”.

6) Maduro incurrió en falacia al introducir en su exposición este argumento que no tiene relación con la pregunta de Villegas, es decir, lo de que le dijo a Santos acerca del odio a Bolívar y de venezolanos hacia colombianos para separarnos, y que el pueblo colombiano es nuestro pueblo hermano.

7) Obsérvese que Maduro afirmó “Y nosotros en todo caso… cuando nació Venezuela nació como Colombia… nació en Angostura, en el Congreso de Angostura se fundó Colombia”. Si en el Congreso de Angostura se previó la unión de Venezuela, la Nueva Granada y Quito; y después en el Congreso reunido en Cúcuta, nació la Gran Colombia, entonces Maduro intenta establecer ─ consciente de que no nació en Venezuela y de que ni siquiera es venezolano ─ que es igual haber nacido en Venezuela o en Colombia, dando a entender que se trata de una nueva nacionalidad.

8) La manipulación continúa cuando dice: “¿Cómo iban a cambiar mi propia historia, Dios santo? … tan locos que pretendían cambiar mi propia historia ¿para qué? Para lograr lo que no han logrado con golpes, con votos, en elecciones… sacar a Nicolás Maduro de la Presidencia de la República”.

Sin fundamento alguno, pretende establecer como premisa que tiene una historia en la que está incluida su nacionalidad venezolana, y tal premisa es falsa. En efecto, ¿cuál historia se quiere cambiar? ¿Es que acaso se conoce su historia? Precisamente, Maduro oculta su historia, no explica dónde nació y ésta es la historia que se quiere conocer, pues la historia de toda persona comienza con su nacimiento, evento sobre el cual gravitan dos factores de singular trascendencia: el lugar y el momento.

Ese argumento, inútil e impertinente, ni siquiera sirve para confundir. Igual que los anteriores, es incoherente, salvo en la tesis de que ya Venezuela no es un país sino que forma parte, en la mente de Chávez y de Maduro, de la Gran Colombia que duró hasta 1831, con lo cual Maduro tácitamente dijo que nació en Colombia.

Además, la historia de su nacionalidad (lugar de nacimiento; su partida de nacimiento; cómo obtuvo la cédula de identidad; nacionalidad de sus padres), es lo que se quiere probar. Es obvia la falacia de “petición de principio”, porque Maduro usó como premisa de un razonamiento la misma conclusión (círculo vicioso) que se busca probar: la historia de su nacionalidad.

9) Maduro mintió al decir que “prácticamente todos los dirigentes de la llamada MUD incurrieron en esa bajeza”, dado que − además de que no puede calificarse como bajeza el hecho de que los venezolanos queramos tener como Presidente a un venezolano por nacimiento, pues eso es un mandato constitucional − los únicos que encararon el asunto fueron los diputados Walter Márquez y Abelardo Díaz, así como el dirigente Pablo Medina. Los diputados de la Movida Parlamentaria, entre otros, María Corina Machado, declararon 4 o 5 veces sobre el tema, incluyendo la foto tomada frente a la casa de la familia de Nicolás Maduro Moros en Cúcuta. ¿Por qué éste no dijo que para Ramón Guillermo Aveledo y Teodoro Petkoff el tema de la nacionalidad del Presidente es irrelevante?

En 2013, el sarcasmo de Maduro fue continuo: en julio “No importa donde haya nacido”. En septiembre: “Yo nací en Kenia, como Obama”; ”no importa donde haya nacido, soy perro colombiano; nací en Los Chaguaramos, sangre tachirense tengo aquí en mis venas”. En octubre: “Yo me siento orgulloso de donde nací. Me hubiera sentido feliz si me hubiera tocado nacer en Buenos Aires o en Guayaquil o en Lima, Perú, o en Cúcuta o en Bogotá. Me hubiera sentido feliz de ser suramericano, pero me siento muy feliz de haber nacido en Caracas, la cuna de Bolívar, la cuna de la patria, de ser venezolano”.

Nada de lo que dijo el entrevistado tiene relación con la pregunta del entrevistador. La pregunta queda irresuelta, aunque posicionado aquél como incoherente que se acrecienta en su lucha contra la sociedad y el cuerpo de militares que no acepta ser comandado por un extranjero en un espectáculo tan ilícito como aberrante.

@NRamirezTorres 

martes, 19 de noviembre de 2013

El padre de Maduro tampoco era venezolano


Nelson Ramírez Torres
ND

El abogado Raymond Orta dice que existen “indicios de que Nicolás Maduro García (padre de Nicolás Maduro Moros) era ciudadano venezolano por nacimiento”. Su colega Hermann Escarrá afirmó, en Vladimir a la 1, que “El Presidente (Maduro) es hijo de un padre venezolano”.

Escarrá habló sin prueba, y Orta alegó como indicios de que Maduro García era venezolano: 1) que suscribió el acta constitutiva del MEP, en 1968, con la cédula de identidad venezolana No. 192.626; 2) que fue condecorado, en 1988, con la orden Mérito al Trabajo; 3) que fue postulado, en 1988, como diputado del MEP.

Agrega Orta que de la partida de nacimiento de María Teresa Maduro Moros (hija mayor de Maduro García, nacida en Bogotá en 1956) surgieron cuatro nuevos indicios: 1) El señor presenta el primer nombre de ‘Jesús’ (esto no es indicio). 2) Se conoce la firma del señor Nicolás Maduro García (esto no es indicio). 3) Aparece una nueva identificación: la cédula colombiana Nº 2218R (esto no es indicio). Dice Orta que “Personas conocedoras de la materia de cedulación colombiana, le informaron que ese número de identificación es anterior a la actual cedulación colombiana, que comenzó en 1952. 4) Se obtuvo información (de) que el señor Jesús Nicolás Maduro García es de profesión economista, derivada (la información) del contenido del acta de nacimiento de su hija mayor, registrada en la ciudad de Bogotá” (esto no es indicio).

Contrariamente a lo dicho por Orta, la certificación que supuestamente hizo el Consulado de Venezuela en Bogotá de la partida de nacimiento de María Teresa Maduro Moros es útil para probar que Maduro García no era venezolano. En efecto, en el Informe Orta aparece el acta de nacimiento No. 1942 de la Jefatura Civil de la Parroquia Santa Rosalía, de fecha 6 de noviembre de 1968, en la que se transcribe una certificación del acta, de fecha 20 de marzo de 1957, del Consulado de Venezuela en Bogotá, contentiva del acta de nacimiento de María Teresa de Jesús Maduro Moros http://dc428.4shared.com/download/1U9eaqUe, la hermana mayor de Nicolás. Dicha certificación, además de que es nula, prueba que Maduro García no era venezolano, por las razones siguientes:

1. No indica el nombre del cónsul. Siendo esto esencial, es lógico pensar que la omisión se hizo para no llamar la atención y dificultar una eventual investigación, especialmente obstaculizar la verificación de la verdad de esa certificación.

El artículo 448 del Código Civil ordena que “Las partidas del estado civil deberán expresar el nombre y apellido del funcionario que las autorice”.

2. No tiene fecha, y sin ella y sin el nombre del cónsul y la distancia de Bogotá, es más difícil ─ pensaron ─ establecer la verdad.

3. No señala si la supuesta firma del cónsul es legible o ilegible.

4. La certificación infringe el artículo 448 del Código Civil, porque no indica el domicilio o residencia de Maduro García ni de los testigos Alberto Paparoni G. y Jesús García Galistri.

5. Finalizando la transcripción (sin cerrar las comillas que permitan distinguir el acta del consulado y la de la jefatura civil, lo cual confunde al lector), dice la certificación consular: “En fe de lo cual firman la presente, el Cónsul, el presentante y los testigos.- (fdo) J.N. Maduro G. C.C. 192626 (fdos) Los testigos las firmas ilegibles”. (Aquí termina el acta del consulado). Seguidamente, la jefatura civil escribió: “Es copia fiel y exacta del original recibido en este Despacho. Caracas, seis de noviembre de mil novecientos sesenta y ocho”. (Aparecen las firmas del jefe civil y del secretario).

Como se ve, aparentemente Maduro García presentó ante el consulado la cédula de identidad No. 192626. Sin embargo, el acta de la jefatura civil dice “El presentante” (como si fuese el presentante ante el Consulado en Bogotá); y continúa “(fdo) J.N. Maduro G. C.C 192626 (fdos) Los testigos dos firmas ilegibles”.

Nótese que fueron escritos con las iniciales (más grave que una abreviatura): 1) el nombre de Maduro García. 2) su segundo apellido. 3) cédula de identidad. 4) se omitió la palabra “número” antes de 192626. Es decir, se violó el artículo 449 del Código Civil, que prohíbe usar abreviaturas. ¿Por qué el uso de abreviaturas? ¡No pierdan el hilo! Sigamos:

6. Orta dice que investigó en Bogotá y que allí obtuvo el acta de nacimiento, en la Notaría 5ª. No obstante, no vio el acta original en el consulado. Tampoco lo hizo en el Registro Principal de Venezuela. Por cierto, en dicho Registro no aparece el libro correspondiente.

7. No se sabe quién presentó la copia certificada ante la jefatura civil de Santa Rosalía. Conducta típica de quien se protege para evadir, eventualmente, la responsabilidad legal.

8. La Jefatura Civil de Santa Rosalía no tenía facultad para recibir de nadie la supuesta certificación (salvo orden de un juez de 1ra. instancia civil).

9. La arbitrariedad de la jefatura es virulenta porque recibió la certificación ¡once años después de la fecha del acta del consulado! ¿Qué significa? Si mezclamos esta “tardanza” con la falta de fecha de la certificación y con la omisión del nombre del cónsul, y sumamos las abreviaturas prohibidas, el coctel es unívoco: la certificación es falsa.

10. En 1957, los Maduro tenían su residencia en Bogotá. Desde 1960, se residenciaron interrumpidamente en la Parroquia Santa Rosalía, es decir, vivían entre Cúcuta y Venezuela. Obsérvese que en la partida de nacimiento de Josefina Maduro Moros (nacida el 2-8-1960) dice que sus padres están domiciliados en la Parroquia Santa Rosalía, sin especificar que era en el edificio San Pedro. Todavía no habían comenzado a vivir allí. Vale decir, la jefatura de Santa Rosalía infringió el artículo 448 del Código Civil por no expresar el domicilio o residencia de ellos.

11. Si notamos que nadie aparece como presentante de la copia ante la jefatura, y tenemos presente que nadie podía presentarla (no está previsto en la ley) y que la jefatura no podía hacer lo que hizo (procedimiento no previsto), debemos preguntarnos ¿qué se persiguió con el ilícito actuar de Santa Rosalía? La respuesta es, no existe otra, hacer ver a Maduro García como venezolano.

12. En diciembre de 1956, cuando Maduro García presentó en la Notaría 5ª. de Bogotá a María Teresa, y dijo ser “de nacionalidad venezolana (,) natural de Coro…”, no presentó la cédula de identidad venezolana, sino el documento colombiano “2218R” (nomenclatura vigente hasta 1952).

13. En agosto de 1960, cuando Maduro García presentó a Josefina ante la Jefatura Civil de La Candelaria, tampoco presentó la cédula de identidad.

14. ¿Es que acaso existe algún documento donde aparezca, antes de 1968 (constitución del MEP), que Maduro García era titular de la cédula de identidad No. 192.626? La respuesta es no.

Se ha dicho que obtuvo la cédula en diciembre de 1950, lo que no parece cierto, en primer lugar, porque no aparece mencionado en ningún documento antes de 1960; en segundo lugar, por los ilícitos expuestos; y en tercer lugar, porque hasta hoy no existe el expediente de la ONIDEX (actual SAIME) que lo acredite. Al respecto, los silencios de Escarrá y Orta son reveladores.

15. La certificación carece de base porque, sin exigir acreditación alguna dice “se presentó ante el suscrito Cónsul de primera clase de la República de Venezuela el ciudadano venezolano Jesús Nicolás Maduro García”. Ningún funcionario puede decir que alguien es venezolano sin tener a su vista la prueba, es decir, la partida de nacimiento, la cédula de identidad o una sentencia definitivamente firme.

16. Sin acreditación, aparece que Maduro García es “economista”.

Lo expuesto permite decir que, en 1957, cuando Maduro García presuntamente compareció ante el Consulado de Venezuela en Bogotá, no poseía la cédula de identidad Nº 192.626; y hasta puede pensarse que no compareció ante dicho consulado. En fin, ¡Nicolás Maduro García tampoco era venezolano!

@NRamirezTorres

martes, 5 de noviembre de 2013

La partida de nacimiento es falsa




Nelson Ramírez Torres
 
Cuando los indicios son múltiples, precisos y concordantes, es difícil que otra prueba pueda destruirlos. Si ésta aparece, deben ser prendidas las alarmas porque algo disparatado aconteció. Es lo que ocurre con la sorpresiva aparición de un acta de nacimiento de Nicolás Maduro Moros.

Esa partida de nacimiento − exhibida por Tibisay Lucena y por Raymond Orta (acta Nº 2823 de la Jefatura Civil de la Parroquia La Candelaria, en la que se dice que Maduro nació en la Policlínica Caracas − es falsa por lo siguiente:

1. Porque la hoja de papel utilizada carece del sello del Concejo Municipal del Distrito Federal, requisito de validez ordenado por el artículo 446.3 del Código Civil.

Orta utilizó como documento indubitado, para cotejar la firma del jefe civil, el acta anterior (No. 2822, de Diana Ferrier García). Obsérvese que ésta sí tiene el sello redondo en su parte superior derecha.

2. Porque cada hoja debe estar numerada y la correspondiente al acta Nº 2823 no lo está. Nótese que la 2822 tiene en la parte superior derecha, debajo del sello, el No. 433.

Lo anterior puede ser constatado en este link http://dc428.4shared.com/download/1U9eaqUe

Los libros de las parroquias o municipios debían estar foliados, y el artículo 447.4 del Código Civil ordenaba que el presidente del Concejo Municipal dejara constancia del número de folios que contenga el libro

Que no tenga el sello ni el número del folio significa que intercalaron una hoja con contenido falso, independientemente de que las firmas del jefe civil y de la secretaria hayan sido o no falsificadas.

3. Es falsa porque el acta dice al final: “Esta presentación fue ordenada por el procurador de menores”, y resulta que dicha mención fue insertada cuando el documento ya había sido cerrado o terminado de redactar; y prueba de esto es que después de esa mención escribieron “Terminó, se leyó y conforme firman”, cuando lo usual es que esto se escribe al final del documento y antes de las firmas.

4. Es falsa porque del lado derecho de la línea 26 dice “El Jefe Civil” (para colocar su firma debajo) y al comienzo de dicho renglón está la palabra “menores”, es decir, que para insertar la frase ”Esta presentación fue ordenada por el procurador de menores”, usaron parte del renglón 26, lo cual, por anormal, corrobora la falsificación. Lo normal era que al finalizar dicha frase, haya punto y aparte y que la mención “El Jefe Civil” esté en el renglón 27. En síntesis, el formato oficial usual en todas las actas es el que se observa en el acta 2822 (Diana Ferrier). El desaguisado de la 2823 se ratifica con ver que la palabra “Presentante”, no fue escrita en el renglón 27 sino más arriba, pegada del renglón 26.

5. Es falsa porque al final de la frase “Terminó, se leyó y conforme firman”, el escribiente puso un punto con la intención de que fuese punto y aparte, como lo prueba el guión colocado (acentuada costumbre) después de dicho punto.

6. Es falsa porque, en 1964, los procuradores de menores no tenían atribuciones para ordenar a las jefaturas civiles las presentaciones de menores. La materia estaba regulada por el Código Civil; por el Decreto No. 409 del 28 de septiembre de 1946; y por el Decreto Nº. 300 del 30 de diciembre de 1949, por el cual se dictó el Estatuto de Menores. Ninguno de esos instrumentos legales atribuía tal facultad a los procuradores de menores.

7. Es falsa porque no expresa las circunstancias correspondientes a la procuraduría de menores, es decir, porqué intervino, qué se investigó y que decidió. El artículo 448 del Código Civil ordena expresar en la partida “las circunstancias correspondientes a cada acto”.

8. Es falsa porque en la partida ni siquiera consta cuál procuraduría supuestamente actuó

9. Es falsa porque ni siquiera se sabe si una procuraduría de menores intervino.

10. Es falsa porque ni siquiera aparece la fecha de la supuesta decisión de la procuraduría de menores; como tampoco un oficio de ella ordenando el levantamiento del acta.

11. Es falsa porque si la procuraduría hubiera ordenado la presentación del niño, sería lo más relevante del documento, por lo que es anormal que aparezca al final, como algo accesorio y sin explicación.

12. Descartamos que la procuraduría haya intervenido para investigar si Maduro nació en la Policlínica Caracas. Orta dijo a Nitu Pérez (EU En Vivo) que pudo ser por haber sido presentado el niño dos años después de nacido, lo cual no compartimos porque no consta en la partida, en la que ni siquiera se señala el número del expediente de la supuesta procuraduría, en el que se indiquen las circunstancias del parto, incluyendo el testimonio de los padres, del partero y de los testigos.

13. Es falsa porque se suministraron datos falsos, atribuyéndole un lugar de nacimiento (Caracas) sin el soporte correspondiente, que es la tarjeta de nacimiento hospitalaria.

El artículo 17 del Decreto No. 409 de la Junta Revolucionaria de Gobierno (Gaceta Oficial No. 22123, de 28 de septiembre de 1946), ordenaba que “Es además obligatoria la identidad: a) En las casas de maternidad, para los niños recién nacidos y sus respectivas madres”.

Si en la Jefatura Civil de La Candelaria están guardados los archivos de nacimiento de la Policlínica Caracas (derribada por la ampliación de la avenida México), ¿dónde está la tarjeta hospitalaria de Maduro?

14. Es nula porque la declaración del nacimiento y presentación del niño fue extemporánea, fuera de los veinte días que ordenaba el Código Civil, lo cual se exige justamente (ahora son 90 días), para impedir fraudes en la identificación

15. Es falsa la atestación porque es falso que la madre haya sido venezolana.

16. Es falsa la atestación porque es falso que el padre fue “economista, natural de Coro, estado Falcón”. No existe prueba de que fuese venezolano, como tampoco de que era economista. De opuesto a lo que dice el “Informe Orta”, existen fuertes indicios de que no lo fue.

17. Es falsa porque la jefatura de La Candelaria violó el artículo 470 del Código Civil, por no enviar copia de la partida a la jefatura de Santa Rosalía, que es la de la residencia de los padres (Valle Abajo, Los Chaguaramos). El Código es estricto porque ordena la remisión dentro de los diez días siguientes.

Puede entenderse por qué Maduro no menciona la falsificada partida, y también porqué la presidenta del CNE dijo a Vladimir Villegas que lo de la nacionalidad de Maduro no es problema del organismo electoral y que no iba a hablar más de ese tema. Lógicamente, los otros rectores no aluden al inventado documento.

@NRamirezTorres